La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
La justicia del Reino de los cielos.
Es también, la justicia del Sueño eterno maravilloso, y de unas vigilias humanas, muy transitorias, que solo conocen, sus eternas juventudes inmaculadas, sus eternas adolescencias inmaculadas, y sus eternas niñeces inmaculadas.
Se trata, por tanto, de la justicia de una vida humana, que solo conoce, una felicidad humana, totalmente inmaculada, y fluctuando libremente, entre una magnitud infinita, y una magnitud mínima, muy grande.
Y por tanto, según esta justicia del Reino de los cielos, todo conocimiento humano, de cualquier tipo de infelicidad, por muy pequeña que sea esa infelicidad, es ya, por sí solo, una injusticia ó un pecado,….
Es decir, según la justicia del Reino de los cielos, cualquier lloro humano, como por ejemplo, los lloros de los bebés recién nacidos en el mundo, ó los lloros de los niños, son ya, por si mismos, una injusticia ó un pecado.
Según esta justicia del Reino de los cielos, cualquier ausencia de felicidad, en la vida de una persona, por muy pequeña esa ausencia de felicidad, es ya, por si misma, una injusticia ó un pecado.
Ó sea, cualquier enfermedad humana, ó cualquier envejecimiento humano, que supera los dieciocho años, es ya, por si misma, ó es ya, por sí solo, una injusticia ó un pecado.
Es decir, según esta justicia del Reino de los cielos, todo aquello que no sea, totalmente placentero, para las personas, es ya, por sí solo, una injusticia ó un pecado.
Y por supuesto, todo encierro dentro de algún lugar del Cosmos, es por sí solo ya, una injusticia ó un pecado,…
Y el pecado mayor, ó la injusticia mayor, según la justicia del Reino de los cielos, es una muerte humana, sea cual sea, la causa de esa muerte humana.
Y por tanto, como esta justicia del Reino de los cielos, es totalmente incompatible, con una estancia humana, dentro del ambiente infinitamente hostil, del planeta Tierra ó mundo, esta justicia del Reino de los cielos, establece un instrumento convertidor, de la infelicidad ó desgracia humana, inherente a esa estancia humana, dentro del planeta Tierra ó mundo, en felicidad humana, es decir, en eterna juventud humana, eterna adolescencia humana y eterna niñez humana, que llamamos Redención ó [R]
Ó sea:
[R] = [{Mal generado por el mundo} / {Número de habitantes de ese mundo}] = [Sufrimientos totales de Jesucristo, ya crucificado, ya resucitado (Sangre derramada por Jesucristo)] = [Sentencia los hijos de Caín] = Redención = [Instrumento convertidor de la vida injusta, ó en pecado, del mundo, en la justicia del Reino de los cielos, que solo conoce, la vida placentera humana (Eterna juventud, eterna adolescencia, eterna niñez), para siempre]
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