La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
La lectura de libros.
Leer un libro, para ninguna persona, no puede, llegar ser, nunca, un acto, 100 %, perfecto, sencillamente, porque, ningún acto, de la vigilia humana, puede llegar a ser, un acto, 100 % perfecto, para, ninguna persona.
Y por tanto, toda lectura de un libro, conlleva siempre, un cierto porcentaje, de imperfección, completamente segura, para la persona lectora.
Es decir, que si dos personas, diferentes, se dedican a leer, un
único libro, por ejemplo, resulta, casi imposible, el que, las inteligencias de esas dos personas, saquen, unas mismas conclusiones finales, al final, de las lecturas, de ese libro.
Y como, la lectura de un libro, conlleva, siempre, una imperfección, asegurada, para la inteligencia de una persona lectora, pues existen, muchas personas, que les cuesta, mucho trabajo, el dedicarse, asiduamente, a la lectura de libros, sencillamente, por las imperfecciones, inevitables, de las lecturas, de esos libros, les generan, un cansancio, es decir, un trabajo, seguro.
Quien se alimenta pues, de la lectura de muchísimos, libros, y no se alimenta, asimismo, de unas pocas ideas, muy claras, acerca de algunos asuntos, fundamentales, pues se alimenta, solamente, de una gran imperfección, totalmente inevitable, para su inteligencia.
Pero, quien, dedica, toda su creatividad, o inventiva, a generar, nuevas, y nuevas, ideas, empleando, solamente, unas pocas ideas, fundamentales, base, acerca de todas las cosas, además de pasárselo mejor, puede llegar, mucho más lejos, que quien se dedica, a estudiar, una inmensa cantidad de libros, en una gran biblioteca.