La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
La liberación del mal.
¿Que debe de suceder, con el mal, para que ese mal, pueda desaparecer, para siempre, de la vida eterna, humana?
¡¡¡Pues, que ese mal, sea dividido, o repartido, entre todas las personas, que lo sufrimos, a cada cual, su ración correspondiente de mal, [R ^]!!!
Y por tanto, la fuerza del fuego, o la fuerza de satanás, se debe de repartir, de forma equitativa, por raciones, [R ^], entre la fuerza del tetraedro, o fuerza de Dios, para que, esa fuerza del fuego, o fuerza que, esa fuerza del fuego, o fuerza de satanás, deje de existir, para siempre, en las vidas eternas, de las personas, de una manera justa.
Es decir, en resumidas cuentas, que si las personas, no nos repartimos, previamente, y justamente, entre sí, a todo el mal (Fuego), generado por el timo de satanás, ese mal, o fuego, generado, por el timo de satanás, nunca podría finalizar, de existir, felizmente.
Es decir, si los carros de fuego, nubes, naves celestiales, u ovnis piramidales, no se reparten, entre sus tetraedros, a sus fuegos internos, de una forma justa, pues, esos carros de fuego, nubes, u ovnis piramidales, jamás, podrían realizar, el viaje de vuelta, al Reino de los cielos, Cielo, y Eternidad, felizmente, y con todas las personas, vivas.
Y por tanto, resulta, totalmente imprescindible, que el fuego, o el mal, persista, durante un cierto tiempo, para que, ese fuego, o mal, sea extinguido, para siempre, de la vida eterna humana, de una manera justa, y para siempre.
Mal + [Una cierta cantidad de mal: [R *]] = [Mal extinguido, para siempre, de la vida humana]