La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
La libertad y la felicidad.
Solo aquella persona, que puede alcanzar, su felicidad máxima, sin problema alguno, de por medio, es realmente, una persona libre.
Y como, una persona, para alcanzar, su felicidad, máxima, debe de volverse, obligadamente, un diamante, conciliando, por tanto, un sueño, muy profundo, las personas, solo podemos llegar a ser, realmente libres, durmiéndonos, de tal manera, que nos convirtamos, en unos diamantes.
Es decir, ninguna persona, despierta, puede ser, libre, sencillamente, porque, ninguna persona despierta, puede alcanzar, su felicidad, máxima, de ningún modo, en su vida despierta.
Así, pues, toda persona, que no puede alcanzar, su felicidad máxima, es una persona, que vive, encarcelada, en una cierta prisión, cuyos garrotes, son precisamente, el grado de felicidad, que le falta, a esa persona, para poder alcanzar, su felicidad, máxima.
Y por tanto, a las personas, que les falta, mucha, magnitud de felicidad, para poder alcanzar, sus felicidades máximas, viven, en unas prisiones, de mayor encierro, que, aquellas personas, que para alcanzar, sus felicidades máximas, les es preciso, poseer, una magnitud de felicidad, menor.