La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
La lógica impecable del cristianismo.
Ser cristiano, significa, el ser seguidor de Cristo, y la persona de Cristo, tiene de particular, sobre las demás personas, en que, hace dos mil años, abandonó el planeta Tierra, completamente vivo, es decir, sin dejar, ningún cadáver suyo, en ese planeta Tierra.
Y por tanto, el que una persona, sea cristiana, significa lógicamente, asimismo, que esa persona, como Cristo, debe de abandonar el planeta Tierra, completamente viva, y sin dejar, ningún cadáver suyo, en dicho, planeta Tierra.
Y por tanto, si todas las personas, habitantes del planeta Tierra, fueran, o se hicieran, realmente, cristianos, en el planeta Tierra, ya no volvería a existir, jamás, ningún cadáver humano, desde ese momento, en ese planeta Tierra, porque, todos los habitantes de ese mundo, abandonarían dicho mundo (Planeta Tierra), completamente vivos.
Pues bien, en esto consiste, precisamente, el fin del mundo, que anunció, Jesucristo, hace dos mil años, en el episodio del Hijo del Hombre (Evangelios, según, s. Marcos, según, s. Lucas, y según, s,. Mateo), en que todos los habitantes del mundo, se vuelven cristianos, y por tanto, abandonan, ese mundo, completamente vivos, y sin dejar, ningunos cadáveres suyos, en el planeta Tierra, y con dirección, al Reino de los cielos, el Cielo, y la Eternidad, como el mismo, Jesucristo, hace dos mil años.