La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
La lucha, entre la vida eterna, y la vida mortal.
Es el argumento, principal, de absolutamente, toda la Biblia.
Es el argumento, principal, que subyace, en toda la historia del mundo.
Pues ya, en los comienzos, de la vida del mundo (Salidas de sus cuevas, de los atlantes), y por medio, de los dioses y diosas, ya se comenzó a dar, esta lucha, entre la vida humana, encerrada, dentro del planeta Tierra, y por tanto, sometida a la muerte, y la vida humana, completamente, extraterrestre, libre, y viajera, por toda la Creación, y por tanto, una vida humana, eterna, inmortal o imperecedera, sin principio alguno, y sin final, alguno.
Y por tanto, los egipcios, los mayas, y todas las primeras civilizaciones del mundo, y después de salir de sus cuevas, ya tuvieron acceso, a conocer, a esta inmortalidad, o a esta vida eterna, por medio del Evangelio o la Verdad.
Y hace, dos mil años, Jesucristo, trató de lograr, de nuevo, el triunfo, de esta vida eterna, o de esta vida inmortal, sobre la vida mortal, representada, por los fariseos, en el pueblo judío, pero, Jesucristo, fracasó totalmente, en esta misión, y por tanto, hace veinte siglos, la vida mortal, auspiciada por los fariseos (Jefes del pueblo judío), se impuso totalmente, sobre la vida inmortal, representada, por Jesucristo, y por tanto, solo se transmitió, a las generaciones futuras, un Evangelio, muerto y sepultado, en el planeta Tierra, en lugar de transmitirse, a las generaciones futuras, un Evangelio, vivo, inmortal, o que condujera, a las personas, creyentes, a una vida eterna, o a una vida imperecedera, sin ningún principio, y sin ningún final.
Pero,... ¿Por qué, sucedió, todo esto, hace dos mil años?
Porque, hace dos mil años, no había, en el mundo, ni libros, ni ordenadores, y por tanto, reinaban en el mundo, hace dos mil años, la tenebrosidad absoluta, del interior del planeta Tierra, en todo su apogeo, representada, sin duda, por los escribas y fariseos, del pueblo judío.
¿Y por qué, después de veinte siglos, ahora sí, que va a triunfar, definitivamente, la vida eterna, sobre la vida mortal?
Porque ahora, en el mundo, existen, libros, existen ordenadores, a las personas arrebatadas, ya no se las considera, como, “mensajeras de satanás”, el huir del planeta Tierra, hacia el Cielo, y la Eternidad, sin ninguna muerte, de por medio, y gracias a los arrebatamientos de Jesucristo, a los interiores de los Carros de fuego, Nubes, u ovnis piramidales, ya no se considera, como un asunto diabólico, y por tanto, ahora, en la actualidad, el mundo, posee, una tierra de cultivo, para el germinar del Evangelio, infinitamente, más buena o saludable, que la que poseía, este mismo mundo, hace dos mil años.
Y como dice, el final del libro del Apocalipsis, la vida eterna, o vida imperecedera, de Jesucristo, se impondrá, por fin, y de una manera definitiva, sobre la vida mortal, auspiciada, por los fariseos, del siglo XXI, por su misma práctica diaria, es decir, se impondrá, porque muchos ancianos, de todas las naciones del mundo, sean arrebatados, a los interiores de los Carros de fuego, Nubes, u ovnis piramidales, del Reino de los cielos, convirtiéndose, por tanto, de esa manera, en unos cosmonautas del Reino de los cielos, dominadores de toda la Creación, y que podrán entrar, y salir, del planeta Tierra, las veces que así, lo deseen, libremente, dentro de sus vidas eternas, o dentro de sus vidas inmortales.
………………….