La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
La manifestación de Jesucristo, en el mundo.
¡¡¡Llega la Navidad!!!
Y en estos días festivos, el mundo, celebra, jubiloso, y alegre, la manifestación de Jesucristo, en el mundo, es decir, la misma manifestación, de Jesucristo, que esperaba, s. Pablo, que se produjera, en su propia, vida terrena, un día, no muy lejano, según lo explica, en sus cartas…
Y por tanto…¿Qué esperaba, realmente, s. Pablo, con la próxima manifestación, de la persona de Jesucristo, en su vida terrena?
Pues, s. Pablo, esperaba, pacientemente, que, Jesucristo, se manifestara, en su vida terrena, arrebatando, a su propia persona, completamente viva, a un carro de fuego, exactamente igual, que, el arrebatamiento, del profeta Elías, al carro de fuego, ante los ojos del profeta Eliseo, y por tanto, s. Pablo, esperaba, que Jesucristo, volviera invisible, a su persona, en el mundo, y visible, en el interior de un carro de fuego, nube, o nave celestial, convirtiéndolo, por tanto, en un cosmonauta suyo, viajero, libre, por toda la Creación, que ya no volvería nunca, a conocer, ningún mal, o sufrimiento (redención de s. Pablo).
Es decir:
[Manifestación de Jesucristo, en la vida de una persona cualquiera] = [Huida de esa persona, cualquiera, a un carro de fuego, nube, o nave celestial, exactamente igual, como la huida del profeta Elías, al carro de fuego, ante los ojos del profeta Eliseo] = [Verdadero, final del mundo, para esa persona, anunciado, tanto, por los mayas, como, pors. Pablo, como, por Jesucristo]
Y por tanto, esta es mi oración, al Padre, eterno, para estas próximas navidades: “Que, en muchas familias, del mundo entero, y precisamente, cuando se dediquen, estas familias, a celebrar, reunidas, estas navidades, se manifieste, la persona de Jesucristo, en sus vidas terrenas, arrebatando, a la vez, o simultáneamente, a uno, dos, o más, de sus integrantes, de estas familias, a los carros de fuego, nubes, o naves celestiales, tal y como, fue, arrebatado, el profeta Elías, ante los ojos, del profeta Eliseo, y por tanto, los restos, de todas esas familias, puedan afirmar, con toda justicia: “¡¡¡Hemos sido testigos, de la verdadera manifestación de Jesucristo, en el mundo (Verdadera Navidad), y por tanto, hemos sido, testigos, del verdadero fin del mundo, anunciado, tanto, por los cosmonautas mayas, como, por el cosmonauta, s. Pablo, como, por el cosmonauta, Jesucristo!!!”.
Porque….¿Que es mejor, que una persona, se vuelva invisible, en el mundo, porque alcance, esa persona, completamente viva, una vida eterna de cosmonautas de Dios, viajeros, libres, por toda la Creación, o que esa persona, se muera en el mundo, volviéndose, por tanto, en un horroroso cadáver…?
Es decir…¿Qué es mejor, perder a un ser querido, porque, ese ser querido, huya del mundo, hacia una vida eterna de cosmonautas, completamente vivo, o que ese ser, querido, se acabe, muriendo, en el mundo, convirtiéndose, por tanto, en un horrible cadáver?