La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
La Medicina del Evangelio.
No sirve, solamente, para curar, a todas las enfermedades, humanas, sino, que sirve, además, para que, las vidas de las personas, se vuelvan, una felicidad, máxima, en forma, o con el nombre, de la Eternidad, Padre, o inteligencia sin contenido alguno, sin ningún principio, y sin ningún final, sencillamente, por carecer, de todo contenido interno, completamente, en su configuración, o en su naturaleza esencial.
Pues algo, que no contiene, absolutamente nada, en la configuración natural, de su esencia, jamás pudo tener, ningún principio, y jamás, puede tener, ningún final.
Y la Medicina del Evangelio, es simplemente, el pensamiento humano, sometido, a la Implosión, o influencia, del Tetraedro, buscando incansable, en su estructura variable, al Tetraedro regular, 100 %, perfecto.
Medicina = Implosión.
[PENSAMIENTO HUMANO (SUMA DE TODOS LOS PENSAMIENTOS HUMANOS)] + IMPLOSIÓN (MEDICINA) = [0] = SUEÑO HUMANO, CON SU MÁXIMA FELICIDAD, SIN ARGUMENTO ALGUNO = ETERNIDAD = PADRE = INTELIGENCIA SIN CONTENIDO ALGUNO.