La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
La mortandad infantil, en el mundo.
La muerte, de un niño, en el mundo, significa, que al cabo, de un cierto tiempo, Dios, se tiene que dedicar, a resucitar, de nuevo, a ese niño muerto, a una vida eterna, de cosmonautas, viajeros, libres, por toda la Creación, volviendo invisible, su cadáver.
Y por tanto, Dios, que tiene, como enemiga, principal, a la muerte cadavérica humana, se dedica, desde el mismo, comienzo del mundo, a salvar a todas las personas, que no rechazan, esa salvación, con todas sus fuerzas, a los carros de fuego, o nubes, volviéndolas invisibles, en el mundo.
Y por tanto, lo que sucede, en realidad, es que, mientras las salvaciones, de millones de niños (Desapariciones o invisibilidades., de esos niños), de todo el mundo, a los carros de fuego, pues, resulta, totalmente imposible, que sea, una feliz noticia, para todos, conocida, en el mundo entero, en cambio, la muerte de un solo niño (Que ha rechazado previamente su salvación, al nacer, con todas sus fuerzas), si que es, una grandísima noticia, conocida, en el mundo entero, al instante.
Oración al Padre Eterno: “¡¡¡Que todo niño, que rechace su salvación, con todas sus fuerzas, y por tanto, muera, en el mundo, su cadáver, apenas, perdure, unos breves segundos, nada más, tras los cuales, ese cadáver, lo vuelvas invisible, en el mundo, por la resurrección, de ese niño, a una vida eterna de cosmonautas, viajera, libre, por toda la Creación!!!”