La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
La muerte humana, la enemiga principal del Padre Eterno.
Efectivamente, lo dice muy claramente, la palabra del Dios Trinidad, por medio de la Biblia (Aconsejo leer al respecto, los evangelios, la primera carta de S. Pablo, a los Corintios, y el libro del Apocalipsis).
Jesucristo, el Hijo, fue crucificado, para poder vencerla justamente, u honradamente, por medio de sus manos y pies, atravesados, por los clavos, por medio de sus latigazos, por medio de su corona de espinas, y por medio del aguantar insultos, salivazos.
Porque la muerte humana, solo es debida, a que unos cosmonautas suyos, viajeros libres é inmortales, por todos los planetas del Cosmos, hace unos diez mil años, se perdieron lamentablemente, en las cuevas y cavernas, del planeta Tierra.
Es decir, que mientras la vida humana, desconocedora total de la muerte, dentro de la Creación (Vida humana, viajera y libre, por todos los planetas del Cosmos, por medio de los Ovnis diamantinos ó Nubes, y con su única casa perenne en la Eternidad ó Inteligencia sin contenido alguno), tiene un carácter eterno, la vida humana, conocedora de la muerte, es algo muy cercano en el tiempo, pues solo tiene una duración temporal, de unos diez mil años terrestres.
Y por tanto, la muerte humana, concluirá definitivamente, cuando la influencia perniciosa de las cuevas y cavernas terrestres (Imperio de las tinieblas), desaparezca por completo, de la condición humana, de una manera completamente justa u honrada, por medio de Jesucristo.
Así pues, una persona que libra su vida de la muerte (Pecador arrepentido), ya sea, por medio de una abducción-arrebatamiento-asunción, ya sea, por medio de un Ovni diamantino, es siempre, una enorme alegría ó regocijo, para el Padre Eterno.
Y una muerte humana, por tanto, siempre será una desdicha, para el Padre Eterno.
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