La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
La muerte humana, y la antigüedad.
En el antiguo, Egipto, absolutamente, todos sus habitantes, tenían, el mismo destino final, que el que tuvo, la v. María, hace dos mil años (Y el mismo destino que el profeta Elías, ante los ojos, asombrados, del profeta Eliseo), y por tanto, en el antiguo, Egipto, con el culto, a los dioses, y diosas, no moría, ninguna persona, en el planeta Tierra, pues, todos ellos, eran raptados, finalmente, por el poder de Dios, a los Carros de fuego, Nubes, u ovnis piramidales, volviéndose, por tanto, unos cosmonautas, del Dios Trinidad, viajeros, libres, e inmortales, entre el Cielo, y la Tierra, y la tierra, y el Cielo.
Y por tanto, el antiguo Egipto, careció, completamente, de cementerios, con tumbas humanas.
Y a la civilización maya, le ocurrió, exactamente igual, que le había ocurrido, con anterioridad, a Egipto, y por tanto, en un momento dado, y de forma instantánea, todos los ciudadanos mayas, tuvieron, el mismo destino final, que, el que tuvo, la v. María, hace dos mil años, dejando, por tanto, en ese instante salvador, a todas sus ciudades, vacías, por completo, de presencia humana, produciéndose, de esa manera, el final del mundo maya, que según les enseñaron, sus dioses, a los mayas, sería, exactamente igual, que todo el fin del mundo, general, y posterior, anunciado, en la Biblia, por las palabras proféticas de Jesucristo (Episodio del Hijo del hombre).