La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
La muerte, no es, para las personas.
¿Por qué, motivo?
Por, estos dos, motivos, principales:
1º Porque, las personas, tenemos, la suficiente inteligencia espiritual, para poder lograr, que las durezas, de nuestros diamantes, originales, pueda oscilar, libremente, entre un grado de dureza máxima (Personas = eternidad = la nada = [0]), y un grado, de dureza, mínimo, completamente saludable.
2º Porque la muerte humana, es simplemente, la partición, del diamante original, de una persona, en dos partes, debido exclusivamente, al grado de blandura, extremo, alcanzado, por ese diamante humano.
Y por tanto, la muerte, es un asunto, exclusivo, de la vida vegetal, y exclusivo, de la vida animal, y exclusivo, de la vida, no diamantina, o vida, no cohesionada, por el diamante, principalmente, y que consiste, simplemente, en la dormición, parcial, de un vegetal, o en la dormición parcial, de un animal, acompañada, de la generación, de una vida, no diamantina, consistente, en un cadáver, ya sea, de un vegetal, ya sea, de un animal.
Y por tanto, toda existencia de la muerte humana, debe de concluir, muy pronto, por medio, de su resurrección, a una vida inmortal, o eterna, tal y como está anunciado, en la Biblia (Libro del Apocalipsis).