La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
La Música y la vida onírica.
Las personas que vivimos en el planeta Tierra, estamos configuradas, por un subconjunto de emociones positivas, que tienden a ser de una positividad infinita, y que conforman nuestra solidez y nuestra vida onírica (Conciencia), y un subconjunto de emociones negativas, que conforman, a nuestra consciencia de la realidad de la vigilia, iluminada por la luz solar.
Pues bien, nuestros ojos físicos, son como dos interruptores, que si se abren, permiten ó dan vía libre, a que nuestros cerebros, procesen las emociones muy negativas ó de muy bajas frecuencias, de la vigilia, y que si se cierran, impiden que nuestros cerebros, procesen a esas emociones muy negativas ó de unas frecuencias muy bajas, de la vigilia.
Y nuestros oídos, son como otros dos interruptores, similares a las de los ojos físicos, que si se abren ó se cierran, permiten ó dan vía libre, ó no permiten ó no dan vía libre, a que nuestros cerebros procesen, unas determinadas emociones, de unas frecuencias, mucho más elevadas, que las de los ojos físicos.
Es decir, que la única diferencia esencial, que existe entre los ojos físicos, y los oídos, es las diferentes frecuencias de las emociones, que permiten ó que no permiten, que sean procesadas, por los cerebros humanos.
Es decir:
[Frecuencia de las funciones de ondas, de los ojos físicos] = [Muy bajas]
[Frecuencia de las funciones de ondas, de los oídos] = [Muy altas]
Pues bien, cuando las frecuencias de las funciones de ondas, de los ojos físicos, tienden a ser elevadas, las personas observamos, unas obras de arte, ya pictóricas, ya esculturales, ya arquitectónicas,….
Y cuando las frecuencias de las funciones de ondas de los oídos, tienden a ser más elevadas, las personas, tendemos a configurar dentro de nuestros cerebros, las obras musicales, que nos agradan, especialmente, es decir, decir, las obras musicales, que hemos escuchado con anterioridad, y que por tanto, son coherentes ya, con nuestras vidas oníricas, hermosas…
Y por tanto, la música, si su frecuencia, es coherente ó armoniosa, previamente, con la frecuencia de la vida onírica humana hermosa, tiende a incrementar sobremanera, la frecuencia de las personas, es decir, tiende a conectar a las personas, con esas vidas oníricas, más hermosas, y por tanto, tiende a solidificar a las personas, en una gran medida…..
Pero si escuchamos una pieza musical, por primera vez, al no ser su frecuencia, coherente con la frecuencia de nuestra vida onírica, de forma previa, no se produce esa solidificación extraordinaria de nuestras personas, al escucharla.
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