La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
El argumento de la verdadera ciencia.
No se limita, solamente, al estudio de las ideas, pensadas, por una inteligencia humana, única, mínimamente feliz, o por una inteligencia humana, única, sometida al mal, que siempre dará, unos resultados, anómalos, o defectuosos, sino, que, se dedica, más bien, a estudiar, a la verdadera naturaleza esencial, de la inteligencia humana, única, cuyo grado de felicidad, pueda oscilar, libremente, entre su máxima expresión, y su mínima expresión.
Y por tanto, el único argumento, de la verdadera ciencia, consiste, en el estudio, de un único argumento, que es, la felicidad humana, ya sea, en forma, de su máxima expresión, ya sea, en forma, de una expresión, inferior a su máxima.
Y como, la felicidad, humana, en su máxima, expresión, es lo mismo, que la nada, o la ausencia de todo contenido interno, [0]….
[Felicidad humana, máxima] = [0] = [La nada, o la ausencia de todo contenido]
[Felicidad, inferior a su máxima expresión] = [Una parte de la felicidad humana, máxima] = [Una parte, de la nada, o una parte, de la ausencia de todo contenido] = [0] = [La nada o la ausencia de todo contenido]
La verdadera ciencia, pues, y estudie, lo que estudie, solo se dedica, en realidad, al estudio, de esa nada, o al estudio, de esa ausencia, de todo contenido, [0].