La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
La obra de la serpiente.
La serpiente, o sea, satanás, o sea, una persona, trastornada por el mal (Interior del planeta Tierra), es decir, una persona, enferma mental, y hace unos veinte mil años terrestres, hizo viajar a Eva, desde el Reino de los cielos, hacia el planeta Tierra, y después, tentó a Eva, para que, Eva, se alimentara, del árbol, prohibido por Dios, es decir, tentó a Eva, para que, Eva, se alimentara, del interior tenebroso, del planeta Tierra, y por tanto, Eva, tras alimentarse, del interior tenebroso, del planeta Tierra, y vivir, por tanto, un cierto tiempo, dentro de ese planeta Tierra, se le abrieron sus ojos, y comprendió, por tanto, que era una desgracia suya, por primera vez, en toda la eternidad….
Y Eva, comprendió, por tanto, también, que su cuerpo físico, hasta entonces, había estado, completamente desnudo, ya que, Eva, adquirió un gran asco, hacia sus excrementos, y orines, generados exclusivamente, por alimentarse, de los vegetales, del interior tenebroso del planeta Tierra, y por tanto, Eva, adquirió, asimismo, un gran asco, también, hacia su propio, cuerpo físico, completamente desnudo, y hacia su sexualidad, natural, y por tanto, Eva, adquirió, por primera vez, el deseo irrefrenable, pasional, o ciego, de cubrirse, su cuerpo físico, con unos vestidos.
Y después, Eva, abandonó el planeta Tierra, en el mismo Carro de fuego, Nube, u ovni piramidal, en el que había venido, acompañada, de satanás, y se dirigió, de nuevo, hacia el Reino de los cielos, y después, Eva, indujo a Adán, que vivía en el Reino de los cielos, a viajar, hacia el planeta Tierra, y alimentarse también, del árbol prohibido, es decir, a alimentarse, del interior tenebroso, del planeta Tierra, y por tanto, Eva, con Adán y con satanás, después de esto, volvieron, juntos, de nuevo, al Reino de los cielos, y se dedicaron a hacer creer, a los habitantes del Reino de los cielos, que si viajaban, al planeta Tierra, y se alimentaban de él (Interior tenebroso), se les abrirían sus ojos, y además, de conocer el bien, ahora, además, conocerían, el mal o influencia del interior tenebroso del planeta Tierra, ejercida, sobre ellos, y por tanto, serían, desde entonces, “como Dios”, es decir, conocedores, del bien (Vida eterna, completamente libre, de cosmonautas = bien), y conocedores, del mal (Influencia del interior tenebroso del planeta Tierra = mal).
Y cuando Adán y Eva, difundieron en muchos otros, habitantes del Reino de los cielos, la desinformación, fraude, estafa, timo, acerca de la verdadera naturaleza, del interior tenebroso, del planeta Tierra, el Padre eterno, se encontró, con un Reino de los cielos, cuyos habitantes humanos (Muchos, hombres y mujeres), vivían, completamente timados o estafados, por satanás, y deseosos, de viajar, hacia el planeta Tierra, para encontrarse, en el interior tenebroso del planeta Tierra, con un supuesto cielo, más hermoso, que el cielo, en el que vivían, en ese momento, prometido, por el estafador, satanás.
Y como, el Padre, eterno, vio, que no podía deshacer, toda la estafa de satanás, decidió, dar vía libre, al viaje masivo, de muchas pobres personas, estafadas, al interior tenebroso, del planeta Tierra, por medio, de los Carros de fuego, Nubes, u ovnis piramidales.
Y cuando, todas estas personas, estafadas, por satanás, llegaron al planeta Tierra, se convirtieron, en los primeros habitantes humanos, que, de forma masiva, poblaban, el interior tenebroso, del planeta Tierra, en toda la historia de la Creación, es decir, se convirtieron, en los cosmonautas-atlantes, que fundaron la Atlántida, en sus cinco continentes, y de forma instantánea, y masiva, hace unos diez mil años.
Y ya, por aquel, entonces, ordenó, el Padre, eterno, que todo el mal, generado, inevitablemente, en las personas viajeras, por este viaje estafado, hacia los confines de su Creación (Planeta Tierra), se repartiera, a partes iguales, entre todas esas personas viajeras, para de esa manera, establecer, su finalización, de forma segura, e imparable.