La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
El lenguaje humano.
¿Qué es?
Pues, el lenguaje humano, es la inteligencia humana, más, o menos, feliz, sometida, toda ella, a una cierta fuerza implosiva, más o menos, grande, que tiende a disminuir, el ángulo, desde, donde es contemplada, en una cierta magnitud, es decir, que tiende a hacerla, más feliz.
Ahora bien, si la inteligencia humana, es plenamente feliz (ángulos, muy pequeños), sin ninguna oscuridad maligna, de por medio, pues entonces, el lenguaje humano, se reduce, a la Telepatía, y entonces, en ese caso, el lenguaje humano, es algo, 100 %, perfecto, y 0 % imperfecto, sin ninguna oscuridad, maligna, en su configuración.
Pero, si la inteligencia humana, posee, un grado de felicidad, completamente minimizado (Ángulos, máximos), es decir, si la inteligencia humana, está sometida a un gran mal, inevitable, toda ella, pues entonces, el lenguaje humano, se convierte, automáticamente, en la utilización de la palabra, y la escritura, por parte, de las personas.
Y por tanto, deducimos, lógicamente, que el lenguaje humano, verbal, y escrito, al estar sometido, todo él, a un gran mal, inevitable, e insuperable, ha estado, está, y estará siempre, sometido, a un estado de crisis, continuo, totalmente insuperable, y por tanto, al lenguaje, verbal (Y escrito), no tiene ningún sentido, el pedirle, una cierta perfección, tan solo, en su utilización, y práctica, pues el exigirle, al lenguaje, verbal (y escrito), una perfección, total, es, o viene a ser, completamente semejante, a exigirles, a unas personas, que viven, dentro de unas cuevas, que, no tengan, ningún error, en sus relaciones, mutuas, es decir, es, como el pedir, peras, a un árbol, que no puede producir, esas peras.
Y por tanto, cuando toda la inteligencia humana, deje de poseer, una felicidad, minimizada, y vuelva a ser, de nuevo, plenamente feliz, pues, entonces, sucederá, que, el lenguaje verbal (Y escrito), dejará de existir, automáticamente, y solo volverá a existir, de nuevo, y para siempre, el 100 % de perfección, y el 0 % de imperfección, de la Telepatía, humana.