La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
La próxima partida, del Hijo del hombre.
Hacia los carros de fuego, nubes, o naves celestiales…
Le pido a Dios, que se lleve, a cabo, preferentemente, y a ser, posible, un día del año, 2012, en el que nos encontramos, y si esto, no es posible, que no se retrase, esa partida, más allá, de los primeros meses, del año, 2013.
Acompañada, simultáneamente, de la partida, de su madre anciana, sus familiares, y millones de personas, anónimas, de todas las naciones del mundo entero, tal y como, aseguró, el mismo, Jesucristo, hace dos mil años, que se produciría, esa partida, del Hijo del hombre (Leer, los evangelios, según, s. Lucas, s. Mateo, y s. Marcos).
Sin ninguna enfermedad-dolor-malestar, de por medio, para todas las personas, participantes en esta huida del mundo.
Siendo tenido, en nada, ese Hijo del Hombre, en el mundo, es decir, sin que la partida, de ese Hijo del hombre, sea, una noticia, en el mundo.
Pero, eso sí, con la intención de volver, a su casa terrena, de nuevo, ese Hijo del hombre, al cabo, de un cierto tiempo, de estancia, en el carro de fuego, nube, o nave celestial.
Y con la intención, por tanto, de que ese Hijo del hombre, esté, yendo, y viniendo, posteriormente, desde el carro de fuego, a su casa terrena, y desde su casa, al carro de fuego, muchas veces, hasta, que sea, el mismo fin del mundo, entero, es decir, hasta que el planeta Tierra, se quede completamente vaciado, de toda presencia humana, en unos pocos años.