La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
La pureza de una persona.
Es siempre, directamente proporcional, al grado, de felicidad, que posee, su inteligencia.
[Pureza de una persona] = [Grado de felicidad, que posee, la inteligencia de esa persona]
Y por tanto, una persona, cualquiera, solo es 100 %, pura, si posee, su inteligencia, una felicidad, máxima, y por tanto, esa persona, se hace, una sola cosa con Dios.
Y por tanto, una persona, que habita, el interior tenebroso del planeta Tierra, al poseer, la felicidad de su inteligencia, completamente minimizada, solo tiene derecho, a ser, mínimamente pura, le parezca bien, o le parezca mal, este asunto, a esa persona.
Y conforme, la inteligencia de una persona, que habita, el planeta Tierra, crece, y crece, por medio, de una implosión, hasta hacerse, la máxima, la inteligencia de esa persona, al mismo tiempo, se purifica, automáticamente, hasta su máxima, expresión, de pureza, le parezca, bien, o le parezca, mal, este asunto, a esa persona.