La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Las reglas de la gran tribulación.
La gran tribulación, potencialmente, puede contener, en sí misma, a muchas cruces, en forma, de odios, persecuciones, peligros de muerte, angustias, miedos, traiciones, problemas, trabajos, etc., pero, lo que no puede contener, jamás, esa gran tribulación, es un solo cadáver, humano, tan solo.
Es decir, todas las personas, que participan, en la gran tribulación, son inmortales, o están inscritas, en el libro de la vida eterna, de unos cosmonautas de Dios, viajeros, libres, por toda la Creación, que tienen, su única casa, permanente, en Dios-Padre, pero que transitoriamente, y de forma lamentable, y hasta terminar de redimirse, solamente, habitan, el interior tenebroso, del planeta Tierra, o mundo.
Jesucristo, refiriéndose, a todos los que participan, en la gran tribulación: “…pero, ni un solo cabello, de vuestras cabezas, perecerá, jamás”