La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
La resucitación de un cadáver.
Un cadáver, según la astronomía, es un ser, de vida no diamantina, ó vida, no controlada por la eternidad, del diamante (Carbono).
Es decir, un cadáver, según la astronomía, es un ser, cuyo Espíritu, no está configurado, por la eternidad del Diamante ó Carbono, sino, por la menor eternidad, de otras sustancias, más blandas, que el Diamante, ó el Carbono.
Es decir, un cadáver, según la astrología, es una idea humana, configurada, por un conjunto de emociones, cuyas magnitudes de felicidad, son más bien, pequeñas, ó muy pequeñas.
[Cadáver (según un testigo humano)] = [F (1), F (2)... F (j)..., F ©] + (+ T) + (- T) (Sin un testigo humano)
F (j) = Muy pequeñas.
(j) = 1, 2 3,... (c)
Ahora bien...
¿Podemos acaso, convertir, un cadáver, en un ser vivo, es decir, podemos infundirle un Espíritu diamantino, a un cadáver?
¡¡¡Pues claro que sí!!!
¿Cómo?
Transmutando alquímicamente, en frío, ó incubando, en frío, a todas y cada una, de las emociones, que configuran a ese cadáver, por medio de una Incubadora, fría, en forma de una Máquina del tiempo (Pirámide, ó piedra preciosa artificial):
[Cadáver, ó vida no diamantina] + [La incubación fría (Transmutación alquímica), de una Máquina del tiempo] = [Ser vivo, ó vida diamantina]
[Ser vivo, ó vida diamantina] (Según un testigo humano) = [(F (1) + ø) (F (2) + ø),... (F (j) + ø),..., (F © + ø)] (Sin ningún testigo humano).
(Ø = Muy grande)
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