La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
La sabiduría de una persona invidente.
Una persona, invidente de nacimiento, que vive en el mundo, posee, una sabiduría, que solo conoce, a las ideas, de su vida onírica, nada más, y por tanto, la sabiduría de una persona, ciega de nacimiento, solo conoce, a la Eternidad, el Cielo, el Reino de los cielos, y una pesadilla horrible, que esa persona, ciega de nacimiento, identifica, con su vigilia, en el mundo, o planeta Tierra:
[Sabiduría de una persona, ciega de nacimiento] = [La Eternidad, el Cielo, el Reino de los cielos, y una cierta, pesadilla horrible (Mundo, o planeta Tierra)] + Implosión + Explosión]
Implosión = Sabiduría de esa persona, ciega, incrementando su felicidad, y por tanto, esa sabiduría, de esa persona ciega, encaminándose, hacia el Reino de los cielos, el Cielo, y la Eternidad.
Explosión = Sabiduría de esa persona, ciega, encaminándose, disminuyendo su felicidad, y por tanto, encaminándose, hacia el mundo (Planeta Tierra) (Pesadilla horrible).
Y por tanto, la sabiduría, de esa persona, ciega de nacimiento, tiene su origen-principio, y tiene, su final, en el conocimiento, del Padre, la Eternidad, o la nada (Un sueño, plenamente feliz, sin argumento interno alguno), y….
A / Si muere, esa persona, ciega de nacimiento, por que rechace, a su salvación, esa persona, ciega de nacimiento, sufrirá, una cierta pesadilla, más infeliz, de lo normal, antes de conciliar, su sueño, plenamente feliz, del Reino de los cielos, el Cielo, y la Eternidad.
B / Si esa persona, se salva, de su muerte cadavérica, esa persona, ciega de nacimiento, conciliará, a su sueño, planamente feliz, del Reino de los cielos, el Cielo, y la Eternidad, sin ninguna pesadilla, de por medio.