La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Dios, es santo.
Y por tanto, Dios, manifiesta su santidad, al mundo, entero, librando a absolutamente, todas las personas, de sus muertes cadavéricas, como libró de la muerte, al profeta Elías, ante los ojos, del profeta Eliseo, y como libró de la muerte, a Jesucristo, su Hijo, resucitándolo, y redimiendo, del mal, a esas mismas personas, mediante una cierta cantidad de mal, [R*], sin pasarse, y sin quedarse, corto.
Si Dios, no fuera santo, sino, que Dios, fuera, un malvado, más, dejaría, que todas las personas, murieran, en el planeta Tierra, como unos animales, más, y además, no liberaría del mal, a las personas, mediante sus redenciones...
Así, pues, Dios, manifiesta, al mundo, su santidad, finalizando el mundo, o finalizando, la estancia humana, en el planeta Tierra, y finalizando, también, a la existencia del mal, para siempre, en las vidas, de absolutamente, todas las personas.
[Santidad de Dios] = [{Finalizador de la muerte humana, dentro de toda la Creación} + {Finalizador de la existencia del mal, en toda la vida humana}]
Oración, al Padre eterno: “¡¡¡Haz famosa, tu santidad, en el mundo, entero, por medio, de tu poder!!!”