La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
La santidad de Dios, y el salmo, 91.
De todas las cosas, malas, y muy malas, que le podrían ocurrir, potencialmente, a la persona, que cumple, el salmo 91, solo le llegan a suceder, a esa persona, todas, aquellas cosas, que armonizan, o que son, coherentes, con su futura vida de cosmonauta, viajero, libre, por toda la Creación.
Y por tanto, el argumento de este salmo, 91, es, completamente válido, para todas aquellas personas, que no han rechazado, de Dios, sus salvaciones de la muerte cadavérica.
Y por tanto, el argumento de este salmo, 91, es válido, para todas aquellas personas, que bien, han nacido, libres del pecado original, o que, bien, han aceptado, después de conocerlas, sus salvaciones, de la muerte cadavérica, que Dios, les ha propuesto (Sus conversiones en unos cosmonautas de Dios).
Y por tanto, a las personas, que cumplen, el argumento del salmo, 91, les resulta, totalmente imposible, que les sucedan, todas aquellas cosas, que no armonizan, con sus futuras vidas de cosmonautas, sencillamente, porque, Dios, con su omnipotencia, a todas esas cosas, que no armonizan, con sus vidas de cosmonautas, las vuelve, completamente invisibles, por medio, de su poder.