La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
La salvación, de la muerte cadavérica, se convierte, en la luz de todo el mundo.
Oración personal, al Padre eterno: “Te ruego, Padre eterno, que cualquier persona, que habite, en el mundo, o planeta Tierra, en la actualidad, o en el futuro, y hasta el mismo fin del mundo, tenga, siempre, como modelo, de salvación, a seguir, bien, entre su propia familia, bien, entre sus amigos, o bien, entre sus conocidos, a otra persona salvada, por Dios, de su muerte cadavérica, ya sea, un hombre-profeta Elías, o ya sea, una mujer-v. María, o bien, a un pariente fallecido, resucitado de entre los muertos-Jesucristo resucitado, y que por tanto, ya no posee, ningún cadáver, suyo, en un cementerio terrestre”.