La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
La temperatura de la vida humana.
Está comprendida, entre una temperatura mínima, cuando esa vida humana, es un mineral, de dureza máxima, tetraedro, regular, perfecto, o un sueño, plenamente feliz, sin argumento, alguno (Dios),y una temperatura, máxima, cuando, una persona, posee, una vida animal, muy, muy despierta, a la vigilia, es decir, muy parecida, al fuego, por causa, de una enfermedad, infecciosa, por ejemplo.
[Temperatura de una persona] = [{Implosión} – {Explosión} = i Seno w] = [Fuerzas opuestas, descompensadas, entre sí]
[Temperatura de una persona] = [T (Mínima) + 1 / [Frecuencia de la función de onda, de esa persona: (w)]]
(w) = Infinita…[Temperatura, mínima]
(w) = Tendiendo a ser nula…[Temperatura, tendiendo a hacerse, máxima]
[Grado de salud de una persona] = [1 / [Temperatura de una persona]]
[Temperatura, de una persona] + Explosión = [Temperatura, de esa persona, creciente, hasta la máxima]
[Temperatura de una persona] + Implosión = [Temperatura de esa persona, decreciente, hasta la mínima]
Implosión = [Influencias, de las pirámides, minerales, metales, y vegetales, es decir, influencia, de la vida dormida, o vida, onírica]
Explosión = [Influencias, de los gases, y del fuego, e influencia, de la vida despierta]
Y por tanto, existe, una cierta temperatura, límite, para una persona, que si se supera, por arriba, supone, la existencia de una enfermedad segura, para esa persona, a causa, de poseer, esa persona, una cierta cantidad de gases, y de fuego, incrementada.
¿Cómo bajar, la temperatura de una persona, enferma?
Pues, sometiendo, a esa persona, enferma, a la influencia, de los minerales, las pirámides, los metales, o los vegetales, y sus fuerzas implosivas, es decir, curándole, a esa persona, su enfermedad, o bien, incrementando, la frecuencia, de esa persona, por medio, de una cierta implosión, es decir, durmiendo, a esa persona.