La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
La temperatura de un objeto físico.
Un objeto físico, cualquiera, es solamente, una idea, de la inteligencia de una mente humana, definidora, generada en esa mente humana, cuando esa mente humana, procesa a un determinado conjunto, de emociones, del pensar general, del Dios Trinidad, totalmente imposibles, de poder dibujar, en un papel, con un lápiz.
Y cada emoción, está conformada, por medio de un cierto (%), de Dios, uno y trino (Padre = Hijo = Espíritu Santo), Partícula, Felicidad, Frío verdadero, no congelador, fuerzas opuestas, compensadas (Implosión = Explosión), entre sí, líneas rojas, de las elipses, (%) de circunferencia, que posee, esa elipse, y por otro cierto (%), de Dios trino (Padre ≠ Hijo ≠ Espíritu Santo), Onda, Infelicidad, Calor, Fuerzas opuestas, descompensadas, entre sí (Implosión – Explosión = i. Seno @), líneas verdes de las elipses, (%) de no parecido, de la elipse, a la circunferencia, que posee, esa elipse.
Es decir:
Emoción = Elipse = [{Frío}, {Calor}] = [{Líneas rojas}, {Líneas verdes}] = ¡¡¡Algo, totalmente imposible, de poderse dibujar, en un papel con un lápiz!!!
Y como sucede, que:
[Ese objeto físico (x)] = [Un determinado con junto, de emociones, naciendo, permaneciendo, y desapareciendo, siempre irrepetibles, entre sí, y regidas, por la termodinámica natural (+ T), y por la termodinámica inversa (- T)] = [{Una determinada magnitud de frío, siempre variable, [F (x)]}, {Una determinada magnitud de calor, siempre variable, [C (x)]}] = [[F (x)], [C (x)]]
Y por tanto, cualquier objeto físico, siempre posee, una cierta cantidad, de frío, que siempre, se puede incrementar, por medio de la Termodinámica inversa (- T) (Influencia del Tetraedro regular), y una cierta cantidad, de calor, que siempre, se puede incrementar, por medio de la termodinámica natural (+ T) (Influencia del fuego).
Ocurre, que a los objetos sólidos, les sucede:
[F(x)] > [C (x)] (Un frío, verdadero, no congelador)
Al agua salada, de los océanos, le ocurre, que:
[F (x)] = [C (x)] (Tibieza)
Y a los gases, y al fuego, les ocurre, que:
[F (x)] < [C (x)] (Un frío, congelador)
Pues bien, ocurre, que si enfriamos, al agua, o enfriamos, a los gases, generamos, a una frialdad, falsa, y congeladora, para las personas, que siempre tiende, a desaparecer, espontáneamente, mediante la termodinámica natural (+ T).
Y en cambio, la frialdad verdadera, es decir, la frialdad, que posee, la materia sólida, en sus hechuras, es incapaz, de congelar, desde el punto de vista, de un testigo humano, y es siempre, muy, muy duradera, hasta el punto, de poder llegar a vencer, incluso, al mismo fuego:
[Materia extremadamente sólida, controlando el fuego] = Reactor.
Y por tanto, lo que entienden los físicos terrestres, por la temperatura de la materia (Alta, o baja), está asociado, exclusivamente, a la frialdad congeladora, y a la calidez, que poseen, tanto el agua, como los gases, es decir, está asociado, a una frialdad falsa, y por tanto, no tiene, absolutamente, nada que ver, con la frialdad verdadera, y la calidez, que poseen siempre, tanto la materia sólida, como la materia, extremadamente sólida.
Así pues, cuando los físicos terrestres, hablan de un objeto físico, frío, no se refieren, a la frialdad de la materia sólida, sino que se refieren, más bien, a la frialdad, congeladora, del agua, y de los gases.
Y por tanto, cuando los físicos terrestres, hablan, de la temperatura más baja posible, es decir, cuando los físicos terrestres, hablan, del cero absoluto, no se refieren, a la frialdad, que posee, la materia infinitamente sólida, que es la verdadera frialdad, y que es, totalmente incapaz de congelar, sino que se refieren, más bien, a la frialdad falsa, que posee, un gas, siempre de una manera transitoria, y que por tanto, tiende a desaparecer, espontáneamente, de forma muy rápida, por medio de la termodinámica natural.