La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
La única causa, de la locura humana.
¿Cuál es?
Pues, que la inteligencia humana, única, cuando piensa, al interior del planeta Tierra, es contemplada, desde el punto de vista, de los ángulos, más grandes, posibles, y por tanto, adquiere, su mínima felicidad, posible, y por tanto, esa inteligencia humana, queda enloquecida, inevitablemente, por este motivo.
Y por tanto, y a causa de esta locura, la inteligencia humana, se olvida, de que también, puede ser contemplada, potencialmente, desde el punto de vista, de otros muchos, ángulos diferentes, y por tanto, esa inteligencia humana, se olvida, de forma lamentable, de que, además del planeta Tierra, puede pensar, potencialmente, también, a los exteriores de otros muchos, planetas, el sueño eterno del Reino de los cielos, el cielo, y la eternidad, si es contemplada, esa inteligencia,desde el punto de vista, de otros ángulos, diferentes.
Y por tanto, las personas, a causa, de esta locura inevitable, se olvidan, por completo, de que son, en realidad, unos cosmonautas de Dios, viajeros, libres, por toda la Creación.
Y por tanto, y a causa, de esta locura inevitable, las personas, se olvidan, de que si, Dios, potencialmente, varía, los ángulos, de sus inteligencias (Inteligencia única humana), esas inteligencias (Inteligencia única humana), pueden dejar de pensar, a un cierto paisaje, para pasar a pensar, otro paisaje, completamente diferente, por medio, de sus abducciones, o raptos.
Y por tanto, la inteligencia humana, a causa de su locura, queda completamente entenebrecida, animalizada, perdida, o extraviada, en el planeta Tierra…
Y por tanto, Dios, se compadece, en gran manera, del extravío, de las personas, es decir, Dios, se compadece, en gran manera, de sus actos violentos, sus maldades, sus mentiras, sus instintos destructores, etc., etc., etc., por que ve, que, sus Hijos, y sus Hijas, ya no saben quienes, son, ya no saben, ni de donde vienen, ni adonde van, es decir, ya ha perdido, sus juicios, por completo, a causa del mal, y por tanto, ya han quedado, a merced de ese mal, en unas completas tinieblas.