La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
La utilidad de los Telescopios.
Un cielo nocturno, o universo, es tan solo, un determinado grado de felicidad, del pensamiento humano, comprendido, entre, dos valores, límites (A), y (B)….
Que, si se incrementa, ese grado de felicidad, del pensamiento humano, por medio, de una fuerza implosiva, tiende a convertirse, en la magnitud de felicidad (A), correspondiente, a la idea, de un sueño humano…

(A) = Cielos nocturnos, dormidos.
Y que, si se disminuye, por medio, de una fuerza explosiva, tiende a convertirse, en la magnitud de felicidad, correspondiente, a un paisaje de vigilia, iluminado, por una estrella, en combustión (B)….

(B) = Cielos nocturnos, despiertos.
Entonces….¿Para que sirven, los grandes Telescopios?
Pues, para disminuir, el grado de felicidad, del pensamiento del astrónomo, acerca de ese cielo nocturno, para que, dentro del pensamiento, de ese astrónomo, la idea, acerca de ese cielo nocturno, tienda a convertirse, en una idea, de la vigilia (B), acerca de planeta, determinado, es decir, para tender a despertar, la idea, acerca de un cielo nocturno, dentro del pensamiento del astrónomo:
[Cielo nocturno, dentro del pensamiento del astrónomo] + Telescopio (Explosión) =… = (B) = [Paisaje de la vigilia, correspondiente, a un planeta, determinado, dentro del pensamiento, de ese astrónomo, o cielo nocturno, completamente despierto]
Sucede, pues, que los Telescopios, solo tienen utilidad, práctica, si la felicidad, de un cielo nocturno, dentro del pensamiento, del astrónomo, tiende a acercarse, al límite (B) (Cielos nocturnos, despiertos), porque si la felicidad, del cielo nocturno, dentro del pensamiento del astrónomo, tiende a acercarse, más bien, al límite (A) (Cielos nocturnos, dormidos), pues entonces, los grandes Telescopios, no sirven, para nada, en absoluto, siempre, para las psicologías, de unos astrónomos, que solo desean, ardientemente, el contemplar, unos planetas definidos, dentro de un cielo nocturno, nada más.