La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
La velocidad fantasmal de un Carro de fuego (Nube).
Para que un Carro de fuego (Nube), se desplace, espacialmente hablando, de un lugar a otro, se tienen que cumplir, todas estas condiciones:
1ª Que exista la mente de un testigo humano, de ese hecho, es decir, que exista un testigo humano, para visionar a ese Carro de fuego (Nube), exteriormente ó astronómicamente-cuánticamente, porque si no se cumple esta condición imprescindible, ese Carro de fuego (Nube), no existe, en ningún lado, y por tanto, ese Carro de fuego (Nube), solo es, en ese caso, un conjunto de emociones, pensamientos, astros, ó niveles discretos de felicidad, de la Mente del Dios Trinidad, completamente ajenos, a cualquier contenido espacial, grande, pequeño, ó mediano.
2ª Que prepondere, dentro de ese Carro de fuego (Nube), en una cierta medida, la influencia de su plasma ó fuego, sobre la influencia de su diamante, enfriado, porque si esas influencias, están completamente compensadas, entre sí, ó bien, si prepondera, la influencia de su diamante, sobre la influencia del plasma, entonces, ese Carro de fuego, permanece en un completo reposo, en la mente humana, testigo, que lo define astronómicamente, ó cuánticamente.
Y la velocidad, de desplazamiento espacial, de ese Carro de fuego (Nube), dentro de la mente humana, testigo, que lo define (Astronómicamente ó cuánticamente), es directamente proporcional, a lo que supera, la influencia del plasma ó fuego, a la influencia del diamante, enfriado, en el interior de un Carro de fuego, de manera, que la velocidad fantasmal, máxima, que puede alcanzar, ese Carro de fuego, dentro de la mente humana, testigo, la alcanza, ese Carro de fuego, cuando el plasma ó fuego, supera completamente, al diamante enfriado, y ese Carro de fuego, explosiona, convirtiéndose, en una bola de fuego.
Es decir:
[Velocidad fantasmal de un objeto físico] = [Directamente proporcional, a la cantidad de fuego, con la que está hecho, ese objeto físico]
[Velocidad fantasmal, máxima ©, que puede alcanzar, un objeto físico] = [Velocidad fantasmal, de la luz plasmática, que emite el plasma ó fuego]
…………………………………