La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
[La Verdad, rechazada por el mundo] = [La Biblia]
Absolutamente, todas las personas, que, a lo largo, de diez mil años, ha elegido Dios, para, por medio de ellas, revelar la Verdad, al mundo, entero, han sido, siempre, desechadas, y rechazadas, por ese mundo, y por tanto, el mundo, se ha quedado, siempre, sin llegar a conocer, lo que es la Verdad, es decir, el mundo, se ha quedado siempre, sin llegar a conocer, bien, lo que es su salvación de la muerte, y su redención del mal (Conversión del mundo, en unos cosmonauta del Dios Trinidad).
¡¡¡Y este es, todo el argumento de la Biblia!!!
Es decir, la Biblia, no consiste, precisamente, en la aceptación de la voluntad de Dios, por parte, del mundo, sino, que la Biblia, es, todo lo contrario, es decir, la Biblia, es, la historia, del rechazo, de esa voluntad de Dios, por parte del mundo, y por tanto, no es de extrañar, que la voluntad de Dios, revelada al mundo, durante una infinidad de ocasiones, a lo largo, de diez mil años, esté completamente sumergida, en unas densas tinieblas, en la lectura de la Biblia.
Y por tanto, para leer correctamente, a la Biblia, y enterarse, bien, la persona lectora, de lo que está leyendo, realmente, esa persona, lectora, le debe de restar, a esa Biblia, todas las influencias tenebrosas del mundo, y entonces, después de esto… ¿Qué encontrará, esa persona, lectora, en la Biblia, en esa Biblia?
Pues la historia, de unos cosmonautas del Dios trinidad, viajeros, libres e inmortales, por toda la Creación, pero, perdidos, o extraviados, transitoriamente, en las tenebrosidades del planeta Tierra, hasta que, todos esos cosmonautas, son rescatados, por, el poder Dios, y recuperan, todos ellos, finalmente, sus condiciones originales, perdidas, de ser unos cosmonautas, viajeros, libres e inmortales, por toda la Creación, y sus planetas.
Jesucristo, hace dos mil años: “Yo les envío, profetas, sabios, y entendidos, para que, le enseñen, la Verdad al mundo, y todos ellos, serán rechazados, por ese mundo, pues a unos apedrearán, a otros perseguirán, a otros, azotarán, en sus sinagogas, etc., etc., etc.”
Jesucristo, hace dos mil años: “El profeta Elías, Hijo del hombre, “cuerpo”, o persona obesa, restaurará, de nuevo, la Verdad, o el Evangelio eterno, y este Evangelio eterno, revelado al profeta Elías, y por tanto, al mundo entero, no será destruido jamás , por ese mundo, sino, que permanecerá, en ese mundo, sin destruir, hasta su mismo final, es decir, hasta la conversión, total, de ese mundo, en unos cosmonautas del Dios Trinidad, libres, dentro de toda la Creación”