La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
La vida cadavérica.
Es una vida, que se caracteriza, por poseer, una grandísima blandura, y por tanto, es una vida, que tiene una gran tendencia, a convertirse, en líquidos, gases, y fuego, de una manera, muy rápida o veloz.
Es decir, la vida cadavérica, es la vida, más mutable, o variable, que existe.
Y por tanto, lógicamente, sucede, que si a esa vida cadavérica, le inducimos, de nuevo, inmutabilidad, solidez, o dureza, de una forma, completamente armoniosa, y homogénea, por medio, de una Implosión, la resucitamos, de nuevo, a una vida saludable.
Y lógicamente, sucede, que la vida cadavérica, como está hecha, toda ella, de una Explosión, la vida cadavérica, se convierte, en un catalizador, de la química cuántica, para las personas, es decir, un cadáver, es una anti pirámide tetraédrica, o un agente patógeno, generador, de enfermedades, blanduras, o mutabilidades, en las personas.
Y una pirámide tetraédrica, es todo lo contrario, a un cadáver, es decir, una pirámide tetraédrica, es un catalizador de la química relativista, generador, de inmutabilidad, vida dormida, o vida eterna, saludable, en las personas.