La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
La vida corrupta del mundo.
Las personas, provenimos, de un sueño, plenamente feliz, sin argumento interno alguno, o una vida, 100 % mineral, de dureza máxima (10), es decir, las personas, provenimos, de Dios, mismo.
Y por tanto, las personas, solo poseemos, una vida natural, dentro de la Creación, si podemos ser, plenamente felices, sin ninguna cortapisa, o sin ninguna dificultad, para ello.
Y por tanto…¿Qué les sucede, a las personas, cuando dejan de ser, minerales, se vuelven, animales, y por tanto, viven, la vigilia atroz, del planeta Tierra?
Pues, que, al no poder ser, plenamente felices, las personas, al dejar de ser minerales, y adquirir, unas vidas animales, se desnaturalizan, y por tanto, todo les resulta, a esas personas, enfermo, podrido, defectuoso, injusto, imposible, de poder llegar a ser, perfecto, imposible de llegar a ser justo, imposible, de llegar a ser, correcto, imposible de llegar a ser sano.
Y por este motivo, la vida del mundo, o la vida humana, establecida transitoriamente, en el planeta Tierra, al ser, una vida humana, animal, resulta, totalmente imposible, que sea, alguna vez, algo, justo, algo sano, o algo perfecto, y por tanto, solo puede ser, o solo puede llegar a ser, esa vida del mundo, una vida corrupta, enferma, defectuosa, llena de errores, llena de delitos, o completamente injusta.
Y por tanto, la única solución, que tiene, la vida del mundo, es que, las personas, transmutemos, nuestras vidas animales, en nuestras vidas minerales, naturales, de nuevo, por medio, de una fuerza implosiva, y por tanto, dejemos de vivir ya, las personas, en el planeta Tierra, para siempre, y entonces, y solo entonces, las personas, volveremos a poseer, de nuevo, nuestras vidas naturales, 100 %, perfectas, libres, por completo, de toda corrupción.