La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
La vida feliz, intenta analizar, a la vida infeliz.
¡¡¡Y fracasa, siempre, en su intento!!!
En esta labor, consisten, todos los argumentos, de los sueños, de las personas, influenciadas por el mal (Interior del planeta Tierra).
Ocurre, siempre, pues, que:
La solidez, de la vida onírica, de los bebés, recién nacidos (Eternidad, Cielo, y Reino de los cielos), no sabe entender, a la blandura, de la vida, de la vigilia humana (Interior del planeta Tierra)…
Es decir, la verdadera inteligencia humana, completamente natural, y 100 % onírica, intenta comprender, y no lo logra, al argumento de la falsa, inteligencia humana, artificiosa, de la vigilia….
Y por este motivo, la inteligencia onírica humana, o verdadera inteligencia humana, hecha solamente, de amor, paz, belleza y libertad, intenta clasificar, o intenta ordenar, a todo el argumento, de toda la inteligencia humana, de la vigilia, hecho de ausencia, casi total, de amor, paz, belleza y libertad, como mejor puede, es decir, por medio, de unos ciertos, símbolos….
Y por tanto, todo el contenido infeliz de los sueños, es intentado ordenar, simbólicamente, por medio, de la inteligencia, hecha de felicidad, de la vida onírica, de los bebés, recién nacidos, fracasando siempre, en ese intento.
Es decir, todo contenido infeliz, de la vigilia, es intentado ordenar, por medio, de la inteligencia del Dios Trinidad, fracasando siempre, en su intento.
Y si este fracaso, es total, entonces, las personas, sufrimos pesadillas nocturnas.
Y si este fracaso, es muy leve, entonces, las personas adultas, nos gozamos, de unos sueños, muy bellos, parecidos, a los sueños, que teníamos, cuando éramos, unos bebés, recién nacidos.