La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
La vida humana, gaseosa.
Es la vida humana, de vigilia.
Es decir, las personas, que vivimos, la vigilia, tenemos movimientos internos, nos movemos, de un lugar a otro, movemos los brazos, movemos las piernas, caminamos, corremos, sufrimos infecciones, sufrimos cánceres, padecemos cualquier enfermedad, únicamente, porque estamos configuradas, de una cierta cantidad de gases, más, o menos, grande:
Muchos gases = Muchos movimientos = Muchas enfermedades
Pocos gases = Pocos movimientos = Pocas enfermedades
Es decir:
Infecciones = Muchos más gases, en una persona
Cánceres = Muchos más gases, en una persona
Etc., etc., etc.
Y toda esta vida humana, movida, o gaseosa, para las personas, solo significa, una sola cosa: ¡¡¡INFELICIDAD!!!
De manera, que si, a esta vida humana, gaseosa, o movida, se la elimina, del diamante humano, por completo, de una manera, completamente armoniosa, transmutándola, en diamante humano, por medio, de unas fuerzas de unión, pues, en ese caso, solo queda, una persona, completamente dormida, completamente viva, y plenamente feliz.
Es decir, que si a una persona, se le eliminan, los pulmones, poco a poco, y de una forma completamente armoniosa, mientras duerme, transmutándoselos, en diamante, por medio, de una fuerza de unión, se convierte, esa persona, en una persona, completamente viva, completamente dormida, y mucho más feliz.
Y si a una persona, se le elimina, la circulación sanguínea, poco a poco, y de una manera, muy armoniosa, mientras duerme, transmutándosela, en diamante, por medio, de unas fuerzas de unión, se convierte, en una persona, completamente viva, completamente dormida, y mucho más feliz.
Y cuando, se muere, una persona, solo se muere, su parte movida, o su parte, gaseosa, es decir, solo se muere, toda, la infelicidad humana, nada más, pues la parte, feliz, de una persona, es decir, el diamante humano, es eterno, o inmortal.
Le pido a Dios, que haga, muchas, señales milagrosas, en el sol, la luna, y los cielos nocturnos.