La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
La vida mineral humana.
Del Reino de los cielos, cielo, y la Eternidad…
Las personas, que la viven, solo viven, el argumento, de una felicidad, muy grande, o solo viven, en realidad, un sueño, plenamente feliz, sin ninguna vigilia, y sin argumento alguno.
Y por tanto, las personas, que viven, sus vidas minerales, carecen, por completo, de toda vigilia, y por tanto, estas personas, carecen, por completo, de unos ojos físicos, útiles solamente, para ver, a la luz plasmática.
Y por tanto, al mineral, de máxima dureza, o tetraedro, regular, perfecto (Dios), ninguna persona, lo ha podido ver, jamás, con unos ojos físicos, útiles solamente, para ver, a la vigilia, iluminada, por la luz plasmática, sino, que toda persona, que se ha hecho, una sola cosa, con ese Dios, es decir, toda persona, que se ha convertido, en un tetraedro, regular, perfecto, o Dios, solo, ha sido consciente, de que, se ha convertido, en realidad, en el argumento, de un sueño, humano, plenamente feliz, sin argumento, alguno.
Es decir, que las personas, que viven, en el Reino de los cielos, cielo, y eternidad, no son conscientes, ni pueden ser conscientes, jamás, de que son, unas personas, minerales, sino, que solo son conscientes, de que viven, el argumento, de un sueño, que puede llegar, a ser, de una felicidad, humana, máxima.
Es decir, que aunque, Dios, es un mineral, de máxima dureza, o tetraedro, regular, perfecto, este tetraedro, regular, perfecto, o mineral, de máxima dureza, jamás lo podrá ver, con unos ojos físicos, ninguna persona.