La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
La vida onírica humana.
Solo existen, las ideas de la inteligencia humana (Suma de todas las inteligencias humanas), nada más, es decir, solo existen, unos entes, totalmente ajenos, a cualquier contenido espacial, nada más.
[0] (Idea nula de contenido) + Explosión (+ T) = [Ideas con contenido, de la inteligencia humana (¡¡¡Todo lo que existe!!!)] + Implosión (- T) = [0] (Idea nula de contenido)
Y esas ideas, de la inteligencia humana, pueden ser, de tres clases, a saber:
A / Ideas oníricas, ideas positivas, ideas felices, o ideas, cuyos desfases, son menores de (1 / 2), hasta un desfase, completamente nulo.
B / Ideas de vigilia, ideas negativas, ideas infelices, o ideas, cuyos desfases, son mayores de (1 / 2), y menores de la unidad.
C / Ideas neutras, o ideas, de desfase: (1 / 2).
Y por tanto, la vida onírica humana, es la vida humana, feliz, y potencialmente, infinitamente feliz, es decir, es de un carácter, inmortal, o eterno, sin ningún principio, y sin ningún final.
Y por tanto, la vida humana, de vigilia, es la vida humana, infeliz, que potencialmente, puede enfermar, y ser mortal.
Y mientras, la vida onírica humana, es eterna, es decir, sin ningún principio, y sin ningún final, la vida humana de vigilia, en cambio, tuvo un principio (¡¡¡Los siete días de la Creación!!!), y tendrá un final, y por tanto, es una vida humana, completamente transitoria o fugaz, que debe de concluir, algún día, necesariamente, para dar paso, a la vida onírica, eterna, exclusivamente.
La vida onírica humana, es pues, la Eternidad o Padre ([0]), el Cielo, y el sueño eterno del Reino de los cielos.
Y la vida humana, de vigilia, está conformada, por todos los cielos nocturnos, todas las estrellas, en combustión, y todos los planetas del Cosmos.
Y mientras el argumento, de la vida onírica humana, es eterno, e inmutable, sin ningún principio, y sin ningún final, el argumento de la vigilia humana, en cambio, se debe de fraguar, necesariamente, por medio, de una orden onírica (Hipnótica), previa, y por tanto, ese argumento de la vida de vigilia, es completamente variable, o completamente mutable, obedeciendo siempre, al contenido concreto, de esa orden onírica o hipnótica.