La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
La virginidad humana.
Las personas, somos unos seres, eternos, sin ningún principio, y sin ningún final.
Pero, las personas, con los siete días de la Creación, es decir, con las siete investigaciones , de la vigilia humana, realizadas, por medio, de los Carros de fuego, Nubes, u ovnis piramidales, nos transmutamos, en personas sexuadas, es decir, nos transmutamos, en hombres, y mujeres.
Y a estas sexualidades humanas, hombre-mujer, Dios, las bendijo, sobre manera, afirmando, que había creado, algo, muy bueno.
Y por tanto, durante una eternidad, absolutamente, todos los hombres, practicaron, relaciones sexuales, con todas las mujeres, sin ninguna cortapisa, o sin ningún límite, alguno, siendo, completamente bendecidas, todas estas prácticas sexuales, por parte del Padre eterno.
Y por tanto, desde el punto de vista, de la vida eterna, actualmente, ni ningún hombre, es virgen, ni ninguna mujer, es virgen, porque cualquier hombre, o cualquier mujer, sean, quienes sean, ha tenido, relaciones sexuales, muchísimas veces, a lo largo, de una eternidad, de años.
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Pero, desde hace unos quince mil años, solamente, las vidas humanas, conocieron, por primera vez, las influencias, perniciosas, del interior tenebroso, de un planeta, como el planeta Tierra, y por tanto, desde hace unos quince mil años, aproximadamente, las personas, conocieron, unas sexualidades suyas, llenas, de ascos, llenas de vergüenzas, llenas de odios, llenas de vestidos, es decir, llenas de mal, generadas, exclusivamente, por el interior tenebroso, de ese planeta Tierra…
Y respecto, de estas sexualidades, enfermas, o malignas, inducidas, en las personas, por el interior tenebroso del planeta Tierra, si que pueden existir, dos clases de personas, a saber:
A / Personas, no vírgenes.
B / Personas, vírgenes.
Ahora bien, tanto, las personas, vírgenes, como las personas, no vírgenes, respecto de estas sexualidades, enfermas, no tienen, ningún problema, ni para ser, salvadas por Jesucristo, ni para ser, redimidas, por Jesucristo….
Eso sí, una persona, sometida al mal (Influencia del planeta Tierra), puede hacerse voluntariamente, virgen, respecto a su sexualidad, enferma, en el interior del planeta Tierra, esperando solamente, el alcanzar, de nuevo, algún día, mediante su salvación, la sexualidad sana, de su vida eterna, de la misma manera, que puede abstenerse, de cualquier otro asunto, de la vida mundana, por su amor, exclusivo, a la vida eterna, futura, de cosmonauta, alcanzada, después de gozarse, de su salvación.
¡¡¡Y a todas estas abstenciones, el Padre eterno, las bendice, sin duda alguna!!!