La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
La voluntad de Dios, por fin, bien conocida.
¿Y que le es preciso, el conocer, a una persona, para poder cumplir, después, esa persona, la voluntad de Dios, a la perfección?
Pues, estas, tres cosas:
1ª Saber, perfectamente, que es el bien.
2ª Saber, también, perfectamente, que es el mal.
3ª Amar, el bien, más, que el mal, perseguir, a ese bien, con todas las fuerzas, y alcanzarlo, finalmente, para siempre, de una manera, justa, solidaria, o equitativa, respecto de las demás personas, que sufren, a ese mal.
¿Y que es, el bien, bien conocido?
Pues, el bien, bien conocido, es la vida humana, cuando, esa vida humana, es vivida, por las personas, completamente libre, nómada, viajera, e inmortal, dentro de toda la Creación (Por medio, de los carros de fuego, nubes, u ovnis piramidales (Buscar internet)), y por tanto, esa vida humana, es eterna, pues tiene, como su única casa, permanente, en Dios, mismo (Tetraedro, 100 %, perfecto).
¿Y que es el mal, bien conocido?
Pues, el mal, bien conocido, es la vida humana, cuando esa vida humana, se desarrolla, ignorante, y encerrada, al lado, de las estrellas, en combustión, dentro de un planeta, como el planeta Tierra, llena, por tanto, de blanduras y putrefacciones.
Y por tanto, si una persona, llega a conocer, perfectamente, este bien, y este mal, y después, por medio, del conocimiento de la salvación, del Evangelio, y por medio, del conocimiento de la redención, del Evangelio, se dedica, a transformar, en su vida, el mal, en bien, para siempre, en un 100 %, esa persona, ya vive, en gracia de Dios, o esa persona, ya vive, completamente libre, del pecado (Original).
Mal + Salvación + Redención = Bien.
Y por tanto, esa persona, ya conoce, la voluntad de Dios, y la cumple, perfectamente, sin ninguna oscuridad, duda, o tiniebla, de por medio.