La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Las costumbres de la vida eterna, y las costumbres del mundo.
No tienen, nada que ver, las costumbres de la vida eterna, de los cosmonautas de Dios (Hijos de Dios, e Hijas de Dios), viajeros, libres, por todos los planetas, el sueño eterno del Reino de los cielos, el cielo, y la eternidad, y las costumbres, de esos mismos cosmonautas, sometidos, al mal inevitable, generado, por sus estancias, en el interior tenebroso del planeta Tierra.
En la vida eterna:
1º Ningún hombre, se casa, con ninguna mujer, para formar, un matrimonio individual, porque, en la vida eterna, absolutamente, todos los hombres, y absolutamente, todas las mujeres, está unidos entre sí, por medio, de una única familia, unida, entre sí, por una vida, completamente libre, de imperfección, que ama a Dios, infinitamente.
2º En la vida eterna, no existen, los vestidos humanos, para cubrir, a las desnudeces de las personas, de manera, que en la vida eterna, aunque, todos los hombres, estén desnudos, y aunque, todas las mujeres, estén, desnudas, ningún hombre, ni ninguna mujer, siente jamás, vergüenza, por ello.
En el mundo.
En el mundo, es decir, en la estancia, de esos cosmonautas, dentro del planeta Tierra, esos mismos cosmonautas, de la vida eterna, se ven sometidos, a muchas pasiones negativas, o sabidurías ciegas, que les impulsan, a odiarlo, todo, a odiar a sus cuerpos físicos, desnudos, a odiar, a sus condiciones sexuadas, a odiarse, mutuamente, entre sí, y por tanto, el mundo, impulsa a las personas, a destruir, a la gran familia humana, y a formar, en su lugar, a múltiples matrimonios, individuales.