La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Las cuevas y cavernas.
Fueron, las circunstancias cósmicas, infinitamente adversas, que convirtieron, a unos atlantes, cosmonautas del Dios Trinidad, viajeros, libres, por toda la Creación, en unas personas, olvidadas por completo, de sus condiciones naturales, de cosmonautas, es decir, las cuevas y cavernas del planeta Tierra, fueron las circunstancias cósmicas, infinitamente adversas, que convirtieron, a la vida humana extraterrestre, natural, viajera, y libre, por todo el Cosmos, en una vida humana, terrestre, completamente artificiosa, o desnaturalizada, y sometida, al imperio, todopoderoso, de las tenebrosidades del interior del planeta Tierra.
Es decir:
[Vida humana, extraterrestre, y natural] + [Las cuevas y cavernas del planeta Tierra] = [Vida humana, terrestre, y artificiosa]
¡¡¡Y por tanto, lo único que separa, o que distingue, a las personas, extraterrestres, de las personas terrestres, es, una cierta influencia, de la tenebrosidad, más o menos grande, del interior del planeta Tierra (Sus cuevas y cavernas)!!!
¡¡¡Y por tanto, toda aquella persona, terrestre, que se logra liberar, por completo, de todas las influencias de las tenebrosidades, del interior del planeta Tierra (Carne maligna), se convierte, con toda seguridad, en una persona, extraterrestre, viajera, libre, e inmortal, por toda la Creación, y que tiene, su única casa, permanente, no ya, en el planeta Tierra, sino en la Eternidad, o Padre (Carne benigna)!!!
¡¡¡Es decir, toda aquella persona, que por medio de Jesucristo, logra vencer a su carne maligna (Tenebrosidades del planeta Tierra), se convierte, de nuevo, en un atlante, cosmonauta, viajero, libre, e inmortal, por toda la Creación, y que tiene ya, como su única casa, permanente, no el planeta Tierra, sino la Eternidad, o Padre!!!
¡¡¡Y por tanto, toda aquella persona, que odia ciegamente, a las personas extraterrestres, ama al mismo tiempo, con todas sus fuerzas, a las tenebrosidades de los interiores, de las cuevas y cavernas, del planeta Tierra, o mundo, en el que vive, que le impiden ver, por completo, el ver con claridad, su verdadera situación, lamentable, dentro de la Creación!!!
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