La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
La definición de Dios, y la definición del demonio.
A las personas, pensemos, lo que pensemos, nos resulta, totalmente imposible, el salirnos, es decir, el enajenarnos, es decir, el encontrar, algo exterior, a-de nuestras propias, inteligencias, únicas, hechas solamente, de una felicidad, totalmente imaginaria, respecto, al espacio-materia, más, o menos, grande, que crece, por medio, de una fuerza implosiva, y que mengua, por medio, de una fuerza explosiva.…
Ya pensemos, a un cielo, nocturno, ya pensemos, a una estrella, en combustión, ya pensemos, al argumento, de nuestro sueño, más hermoso (Dios), ya pensemos a nuestro propio cuerpo físico, ya pensemos, a un vegetal, ya pensemos a un animal, ya pensemos a un carro de fuego, ya pensemos, a un mar, ya pensemos a una montaña, ya pensemos, a un experimento científico, que llamamos, por ejemplo, “electrón”, protón”, “neutrón”, “neutrino”, “bosón”, etc., etc., etc.,…, lo único, que hacemos, las personas, al pensar, a todos esos asuntos, es contemplar, a nuestra, única inteligencia, [IH], desde el punto de vista, de unos ángulos, diferentes, comprendidos, entre un ángulo, nulo (Dios), y un ángulo máximo (estrellas, en combustión).
Es decir, que todos esos asuntos, y cualquier otro asunto humano, sea cual sea, ese asunto, siempre, será, solamente, un determinado nombre, de nuestra felicidad, única, y por tanto, un determinado nombre, de nuestra inteligencia única, y por tanto, un determinado nombre de Dios.
Y por tanto, cabría definir a Dios, como, a la inteligencia humana, más feliz, de todas, o como a la inteligencia humana, contemplada, desde el punto de vista, de un ángulo, completamente nulo.

Dios = [[IH], [@ = 0º]]
Y al demonio, cabría definirlo, como, la inteligencia humana, menos feliz de todas, o como, a la inteligencia humana, contemplada, desde el punto de vista, de un ángulo máximo, es decir:

Demonio = [[IH], [@ = Máximo]]
Y por tanto:
Dios + Explosión (pecado original) = Demonio
Y también:
Demonio + Explosión (Redención) + Implosión (Salvación) = Dios
Y por tanto…¿Acaso deforma la inteligencia, las cosas que piensa?
No, claro, que no, sino, que todas esas cosas, que piensa, esa inteligencia humana, son una parte, íntima, de esa misma, inteligencia humana, y por tanto, al variar esa inteligencia humana, de forma de pensar, todas esas cosas, que piensa, varían, con ella, a la vez, o al unísono, que varía.
Es decir:

Cosmos = [[IH], [@ (j),…, @ (k)]] = [Algo, que varía, conforme lo piensa, la inteligencia humana, sencillamente, porque, ese cosmos, es, esa misma inteligencia humana, en acción, pensándolo, de diferentes formas (Ideas-espíritus-Ibozoo uu), que nacen, permanecen, y desaparecen, sin repetirse, a sí mismas, jamás]