La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Las diferencias, existentes, entre un anciano, y un niño.
A / Un anciano, es, la inteligencia humana, contemplada, desee el punto de vista, de unos ángulos, muy grandes, y un niño, es, la misma inteligencia humana, pero contemplada, desde el punto de vista, de unos ángulos, mucho más pequeños.
B / Un anciano, es la inteligencia humana, pero, mucho, menos feliz, que la inteligencia, que posee, un niño.
C / Un anciano, es una carne humana, hecha, con un porcentaje de gases, mucho, más grande, que, la carne, que posee, un niño.
D / Un anciano, es una persona, mucho, más despertada, a la vigilia, que, la de un niño.
E / Un anciano, es una persona, que posee, un porcentaje de onda (Onda = Fuerzas opuestas, descompensadas, entre sí: Implosión – Explosión = i. Seno w), mucho, mayor, que el porcentaje de onda, de un niño.
F / Un anciano, es una persona, que posee, un grado de dureza, mucho menor, que la que posee, un niño.
Pues bien:
[A /] = [B /] = [C /] = [D /] = [E /] = [F /] = [Diferencias existentes, entre un anciano, y un niño]
Y por tanto, no es ninguna utopía, el convertir a un anciano, en un niño, de nuevo, ya sea, para el poder implosivo, de Dios, ya sea, para el poder implosivo, de la ciencia humana.