La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Las exigencias, del verdadero Dios….
A los habitantes del mundo…
¿Cuáles son?
Pues, estas dos:
Que, esos habitantes del mundo (Planeta Tierra), abandonen, el planeta Tierra, o lugar prohibido por Él, a todas las personas, completamente vivos, y por tanto, se conviertan, en unos cosmonautas suyos, viajeros, libres, por toda la Creación, y sus planetas, por medio, de sus raptos, a los Carros de fuego, Nubes, u ovnis piramidales, ya sea, por medio, de sus salvaciones, de sus muertes cadavéricas, solamente, ya sea, por medio, de sus redenciones del mal, terminadas, matemáticamente, por completo.
Y por tanto, toda aquella persona, que acepta, en su interior, el terminar de completar, el 100 %, de su redención (Santificación) matemática, sufrida, [R], por medio, de sufrir, exactamente igual, que Jesucristo, o exactamente igual, que Job, ya se encuentra, completamente libre, del pecado original, y agradando, a Dios, en todo, lleve la vida que lleve, esa persona, en el mundo, posteriormente.
Es decir, esa persona, agrada a Dios, en todo, aunque, esa persona, haya sido, una persona criminal, o aunque, esa persona, no haya cumplido, en absoluto, la ley de Moisés, en su vida mundana, y ahora, tampoco la cumpla.
Es fue, el caso de Caín, y este, ha sido, también, el caso, de todos los cainitas, que han habitado el mundo, a lo largo, de diez mil años.
Los creyentes, en el Evangelio eterno, pues, como aconsejaba, s. Pablo, en sus cartas, es decir, deben de vivir, libres del cumplimiento de la ley de Moisés, pero bajo la ley, salvadora de la muerte cadavérica, y la ley, redentora justa del mal, de Jesucristo.
Es decir, así como en el antiguo testamento, se pone, a la ley de Moisés, como un asunto, que quien cree, en él, sea librado, de su muerte cadavérica, por medio, de su fe, en esa ley de Moisés, y por medio, de su rapto, al interior de un Carro de fuego, Nube, u ovni piramidal, en el nuevo, testamento, se sustituye, a esa ley de Moisés, por la persona, de Jesucristo, como asunto, que, quién crea en él, sea librado, de su muerte cadavérica, por medio, de su rapto, al interior de un Carro de fuego, Nube, u ovni piramidal….
Pero bueno….
¡¡¡Si alguien, prefiere no hacer, esta sustitución, de asuntos salvadores, de la muerte cadavérica, y prefiere seguir, como en el antiguo testamento, pues el Padre, eterno, salvará a esa persona, de su muerte cadavérica, también, sin poner, ningún inconveniente, en ello!!!