La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Las fuerzas y los tamaños espaciales.
Las fuerzas, son unos conceptos exclusivos, de la Cosmología potencial, que configuran, a todas, y a cada una, de las emociones, pensamientos, ó niveles discretos de felicidad, de la Reflexión general del Dios Trinidad, sobre la nada:
[Cada emoción, pensamiento, ó nivel discreto de felicidad] = [{Nombre del Padre (Felicidad humana, infinita, en forma de Inteligencia sin contenido alguno)} – {Nombre del Hijo (Felicidad humana, infinita, en forma de combinaciones lineales infinitas, de infinitos, amores, paces, bellezas y libertades)} – {Nombre del Espíritu Santo (Felicidad humana, infinita (Partícula), y potencial Felicidad humana, finita (Onda))} = [0]] ↔ [{Reacción} – {Acción} – {Desfase} = [0]] ↔ [{Gravedad atractiva} – {Gravedad repulsiva} – {Desfase} = [0]] ↔ [{Carga positiva} – {Carga negativa} – {Desfase} = [0]] = [Algo totalmente ajeno a la existencia, de cualquier tamaño espacial, es decir, unos entes, ni grandes, ni pequeños, ni medianos, espacialmente hablando, hechos solamente de Inteligencia sin contenido alguno, y combinaciones lineales infinitas, de amor, paz, belleza y libertad, y por tanto, unos entes, imposibles de expresar gráficamente en un papel, con un lápiz]
Y los tamaños espaciales del Cosmos, son unas ideas del Cosmos efectivo, inducidas en un cerebro humano, cuando ese cerebro humano, procesa a unas determinadas emociones negativas, ó muy negativas, muy concretas y determinadas.
Si ese cerebro humano, deja de procesar, a esas emociones negativas, ó muy negativas, los tamaños espaciales, dejan de existir, automáticamente, dentro del cerebro humano, definidor.
Y por tanto, el intentar mezclar, en una fórmula matemática, el Cosmos efectivo, de los tamaños espaciales, con el Cosmos potencial de las fuerzas, es algo muy fugaz, exclusivo de la vigilia humana, y que ya no puede ser, cuando ese Cosmos efectivo, se apaga, para dejar paso, al Cosmos potencial de los cielos nocturnos, y al Cosmos potencial de los sueños humanos, más hermosos (Reflexión general del Dios Trinidad, sobre la nada), es decir:
Fuerzas = [Un asunto, de la vigilia, los cielos nocturnos, y los Sueños humanos]
[Tamaños espaciales] = [Un asunto, propio y exclusivo, de la vigilia humana]
Y por tanto, toda función matemática, que mezcle ó intente mezclar, las fuerzas, con los tamaños espaciales:
F ({Fuerzas}, {Tamaños espaciales}) = [0]
F (…) = Función de,…
Solo se puede expresar, en forma de un número complejo, tal como este:
[F ({Fuerzas}, {Tamaños espaciales}) = [0]] ↔ [Sueño (Fuerzas, tamaños nulos)] + i. Vigilia. (F ({Fuerzas}, {Tamaños, no nulos}) = [0])
F (…) = Función de….
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[Tamaños grandes] ↔ [Fuerzas: Gravedades atractivas, y Gravedades repulsivas]
[Tamaños medianos] ↔ [Fuerzas: Reacción y Acción]
[Tamaños pequeños] ↔ [Fuerzas: Cargas positivas, y cargas negativas]
[Tamaños nulos, ó ausencia total de tamaños] ↔ [Fuerzas: Nombre del Padre (Implosión), y Nombre del Hijo (Explosión)]
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