La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Las prostitutas.
Antes, de que, ningún hombre, ni ninguna mujer, conociera, por primera vez, a su vida, vivida en el interior tenebroso del planeta Tierra, o mundo, es decir, cuando, todos los hombres, y cuando, todas las mujeres, llevaban, dentro de la Creación, unas vidas eternas, totalmente obedientes a Dios, ni ningún hombre, ni ninguna mujer, sintió jamás, ningún tipo de vergüenza, asco, repugnancia, u odio, hacia sus desnudeces, es decir, hacia sus órganos sexuales, respectivos, creados, por Dios, en las personas asexuadas, que eran anteriores…
Y por tanto, durante una eternidad, de desconocimiento total, de la estancia humana, dentro de un planeta, como el planeta Tierra, absolutamente, todos los hombres, y absolutamente, todas las mujeres, formaban, una única gran familia humana, unida entre sí, por el amor común, hacia el Padre (Felicidad humana, máxima), de una manera, completamente perfecta, o inmaculada, y por tanto, sin ninguna mácula de imperfección, y en la cual, se desconocía totalmente, la existencia de unos vestidos, para cubrir, las desnudeces, completamente naturales, tanto, de los hombres, como de las mujeres.
Y esta vida eterna, de todo los hombres y de todas las mujeres, dedicados a procrear, y unidos todos ellos, entre sí, por un amor, sin defecto alguno, al Padre eterno, la describe, perfectamente, la Biblia, en el libro del Génesis.
Pero, con el conocimiento, por parte, de esta gran familia humana, de su estancia, en el interior tenebroso del planeta Tierra (Vida desobediente a Dios), tanto, los hombres, como, las mujeres, comenzaron a experimentar, una gran repugnancia, hacia sus cuerpos físicos, desnudos, naturales, por generar, esos cuerpos físicos, orines y excrementos, y por tanto, comenzaron a experimentar también, asimismo, unos grandes odios, hacia sus sexualidades, hombre-mujer, y por tanto, la gran familia humana, original, comenzó a desintegrarse completamente, por causa, de las pasiones negativas (Odios ascos, repugnancias, vergüenzas, etc.), generadas, en las personas, por el interior tenebroso, del planeta Tierra.
Y ocurrió, que aquellas mujeres, que en el interior tenebroso, del planeta Tierra, quisieron mantener, firmes, a las costumbres sexuales, que habían tenido, anteriormente, en sus vidas eternas, obedientes a Dios, empezaron a ser, mal vistas, por las vidas, llenas de pasiones negativas, del resto, de los habitantes del mundo.
Pues bien, todas estas mujeres, que no se adaptaron totalmente, a las costumbres, de la vida tenebrosa del mundo, y quisieron continuar, con sus costumbres, de sus vidas eternas, anteriores, son las mujeres prostitutas, que han existido, dentro del mundo, desde que los atlantes, comenzaron a salir, de sus cuevas y cavernas.