La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Las personas, redentoras, o los falsos enemigos.
¿Qué son?
Pues, son unas personas, que, en realidad, son, unas grandísimas amigas, de esa persona, a la que se dedican, a redimir del mal, y que, por tanto, aman infinitamente, a esa persona, a la que se dedican a redimir del mal, pero, que, transitoriamente, no hacen otra cosa, que, dedicarse, a mandarle, muchas, clases de males, de muchas maneras posibles, a esa persona, en camino de redención, hasta que esa persona, en camino de redención, sufra, lo necesario, y suficiente, de forma matemática, [R ^], para, poder, llegar a estar, libre del sufrimiento, o mal, para siempre, o por toda la eternidad, en su vida inmortal, de cosmonauta.
Así se comporta, el Padre eterno, con todas las personas, que son, sus amigas, predilectas, y que viven, en el mundo, es decir, se comporta, el Padre eterno, como un falso enemigo, de esas personas, amigas suyas, que, aunque se dedica, transitoriamente, por tanto, a mandarles males, a esas personas, a las que ama, en realidad, las cuida de todo mal, mortal, a esas personas, a las que ama, hasta que esas personas, concluyen felizmente, sus redenciones matemáticas del mal, [R ^], y por tanto, conquistan, justamente, esas personas amadas, unas vidas eternas de cosmonautas, completamente liberadas, de todo mal, para siempre.
Así se comportó, el Padre eterno, por ejemplo, con, Job, con, Jesucristo, con, s. Pablo, o con, s. Pedro, es decir, como, su falso enemigo, transitorio, que en realidad, las amaba, infinitamente, completamente liberadas, de todo mal, en sus vidas eternas, de cosmonautas.