La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
A todas las personas, resucitadas….
El poder de Dios, las vuelve, de dieciocho años, y jamás, esas personas, eternamente jóvenes, volverán a padecer, ninguna enfermedad, jamás, si así, lo desean.
De manera, que, el confundir, a una persona, resucitada, en Cristo, con un zombi, andrajoso, maloliente, mal vestido, y que no sabe a donde va, pues, no tiene nada que ver, con la verdadera realidad, de lo que es, una persona, resucitada.
¡¡¡Es decir, resulta, totalmente imposible, para la ciencia, el saber distinguir, a un joven, que no ha muerto nunca, de un joven, generado, por una persona, resucitada, en Cristo!!!