La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Las personas y los animales.
¿Qué son todos los animales?
Pues son unas ideas, exclusivamente humanas, es decir, que solo existen dentro de los cerebros humanos, desde que hace diez mil años, las personas en forma de cosmonautas, aterrizaron por primera vez, en el planeta Tierra, y que se configuran dentro de esos cerebros humanos, cuando esos cerebros humanos, procesan unas emociones, pensamientos ó niveles discretos de felicidad, de la Reflexión general del Dios Trinidad, muy concretas-os y determinadas-os, cuyas funciones de ondas, poseen un desfase, que tiende siempre, a hacerse la unidad.
Es decir, los cerebros de los animales, no albergan, ni pueden albergar tampoco, ideas abstractas, acerca de otros animales u otros vegetales, sino que la psicología animal, se reduce solamente, a un interaccionar con el planeta Tierra, completamente ciego, es decir, a la Termodinámica natural (+ T), en acción (Frío → Calor), siempre con su lógica deductiva ó lógica forzada (Componente ondulatorio ó fuerzas descompensadas entre sí), en un continuo crecimiento, en forma de la vida evolutiva, del animal.
Y por tanto, mientras las personas, dominan, ó tratan de dominar violentamente, con su inteligencia espiritual ó Termodinámica inversa (Calor → Frío), al planeta Tierra, para buscar sus felicidades infinitas, naturales, todos los animales, se limitan a reaccionar ciegamente, con dicho planeta Tierra (Termodinámica natural (Frío → Calor), dentro de un continuo pensamiento forzado, ó dentro de una lógica deductiva, imparable y completamente irreflexiva, cuya magnitud de felicidad, va siempre de más a menos..
Y por tanto, los animales, son y serán siempre incapaces, por sí solos, de poder fabricar una máquina frigorífica, algo que resulta imprescindible, si se quiere dar el paso siguiente, para poder dominar completamente, al fuego.
Y por tanto, los animales, jamás serán capaces de construir, por sí solos, Ovnis diamantinos ó Nubes, para de esa manera, conquistar el Cosmos, de una manera completamente libre, en forma de cosmonautas (¡¡¡Sencillamente, porque carecen de Termodinámica inversa (Calor → Frío), en sus hechuras!!!).
Así pues, mientras el cerebro humano, está configurado, por la Termodinámica natural (Frío → calor) y por la Termodinámica inversa (Calor → Frío), actuando conjuntamente, los cerebros de los animales, solo poseen la Termodinámica natural (Frío → Calor), en sus configuraciones, esenciales.
Y por tanto, el destino natural de todos los animales, es la muerte natural dentro del planeta Tierra, de todos ellos, y las reencarnaciones continuadas de sus Espectros, en los vientres de otros animales, dentro de unas vidas evolutivas, cuyo límite superior, son sus extinciones naturales, ó sus conversiones totales, en unas vidas no diamantinas, cuando el planeta Tierra, se convierta todo él, en un planeta muy gaseoso.
Y por tanto, el destino natural de las personas, es el de dominar a toda la Creación, mediante sus inteligencias espirituales (Termodinámica inversa (- T) (Calor → Frío),…
Es decir, el destino natural de las personas, es el dominar a todo el Cosmos, mediante el empleo, de los Ovnis diamantinos ó Nubes, y habitar de una manera permanente, en la felicidad humana infinita del Padre, ansiada siempre por el Espíritu humano, en forma de Eternidad ó Inteligencia sin contenido alguno, como única base de operaciones ó como única casa perenne.
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