La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Las piedras vivas, del edificio de Dios.
¡¡¡Son, los cuerpos físicos, de todas las personas!!!
Y por tanto, las piedras vivas, del edificio de Dios, no pueden quedar, destruidas, para siempre, convertidas, en gases, y en fuego…
Y por tanto, la muerte cadavérica humana, así, como tuvo, un principio, hace, unos seis mil años, aproximadamente, debe de concluir, con el fin del mundo, para siempre, es decir, debe de concluir, con el final, de la estancia humana, en el planeta Tierra, anunciada en la Biblia, en el episodio, del Hijo del hombre.
Y por tanto, todo cadáver, humano, o toda, piedra viva, del edificio de Dios, podrida por el mal, transitoriamente, en el planeta Tierra, o mundo, debe de resucitar, de forma obligada, volviéndose invisible, en ese mundo, para siempre.