La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Las pirámides, y el aire.
Una pirámide, es una Implosión, en forma, de una ausencia de fuerzas, es decir:
Pirámide = [Fuego…Gases…Líquidos….Sólidos…Diamante] = Implosión = Una cierta, ausencia de fuerzas = Termodinámica inversa = (- T) = Química relativista = [La materia, con la tendencia a convertirse, en diamante] = [Dormición de la materia]
Y el aire, de un cierto lugar, es una Explosión, en forma, de fuerzas, dinámicas, es decir:
Aire = [Diamante…Sólidos…Líquidos…Gases…Fuego] = Explosión = Fuerzas dinámicas, o fuerzas, descompensadas, entre sí = Termodinámica natural = (+ T) = [Química cuántica] =[La materia, con la tendencia a convertirse, en fuego] = [Despertar a la vigilia, o pudrimiento, de la materia]
Y por tanto, si mezclamos, a una cierta pirámide, con una cierta cantidad de aire, puede suceder, que:
A / Implosión de la pirámide > Explosión del aire.
Es decir, tendencia, hacia el sueño, y por tanto, tendencia, hacia la ausencia de pudrimiento: Fuego…Gases…Líquidos…Sólidos…Diamante.
B / Implosión de la pirámide = Explosión del aire.
Es decir, tendencia, hacia el sueño, equilibrada, con la tendencia, hacia el despertar, o el pudrimiento: Diamante-Sólidos-Líquidos-Gases-Fuego.
C / Implosión de la pirámide < Explosión del aire.
Es decir, tendencia, hacia el sueño, superada, por la tendencia, hacia el despertar, o pudrimiento: Diamante…Sólidos…Líquidos…Gases…Fuego.
Y por tanto, si adornamos, a una casa, con el número suficiente, de pirámides, podemos lograr, que dentro de esa casa, reine, la situación, A /, en lugar de reinar, la situación, B/, o la situación, C/, y por tanto, en esa casa, sus inquilinos, en lugar de tender a pudrirse, enfermar, o envejecer, tiendan, por el contrario, a dormirse, rejuvenecerse, curarse, todos sus pudrimientos, o enfermedades.